Cada vez se hace más importante que las personas trabajen en equipo y entre equipos.
Sin embargo no todos los que ocupan puestos de mando saben o están capacitados para dirigir equipos con alta intensidad humana de cooperación.
La metodología que proponemos consiste en aplicar los principios del coaching a la vida concreta de un grupo natural de trabajo durante un período suficiente de tiempo.
El coach diagnostica, observa, da feedback al jefe, revisa y propone nuevas formas de trabajo, habla con personas que ejercen un bloqueo importante al trabajo del equipo, ayuda a crear nuevas normas de grupo y hacerlas respetar.
Acompañar al jefe para que su liderazgo se fortalezca es el método fundamental, aunque no único de este proceso. También la presencia observadora durante un período de tiempo acotado y el feedback son herramientas importantes del coach.